martes, 23 de febrero de 2010

salté y me caí (muchas veces)

Está en nuestra naturaleza equivocarnos; no errar, porque tenemos plena conciencia de nuestra elección en el momento decisivo; no confundirnos, porque no estabamos confusos, contábamos con toda la información,asumimos las posibles decepciones, y aun así lo escogimos;sino de equivocarnos.
Las equivocaciones se diferencian porque suelen ser motivadas por un capricho o una necesidad inmediata e imperativa de personas, cambios, seguridad...y sólo son clasificadas como tal pasado un tiempo, cuando podemos verlo todo desde una perspectiva nueva y clara, sin necesidad apremiante que alimentar.
Entonces tachamos de error nuestra decisión pasada, nos culpabilizamos y culpabilizamos al resto por una necesidad de explicar cómo pudimos tomar esa decisión sin ver sus consecuencias.
Pero entonces no podíamos verlas, no éramos capaces de analizar objetivamente la situación y preveer el presente. Las equivocaciones son inevitables y, por lo tanto no deberíamos tomarlas como error, sino como un daño necesario para conformar nuestra personalidad actual, y por lo tanto una influencia más en nuestra vida, que en un futuro imprevisible podrá reportarnos beneficios o daños...

Agradece las quivocaciones pasadas porque te permitirán evitar los errores futuros...
y no vivas con miedo a equivocarte...lo harás igualmente.

1 comentario: